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América Latina en 2026 muestra un crecimiento heterogéneo: oportunidades en nearshoring, minería y servicios digitales, con foco en disciplina fiscal, liquidez y productividad para atraer inversión y sostener el crecimiento regional.
Jan 23, 2026 22 min read
|América Latina en 2026 se proyecta como un punto de inflexión para to da la región, con señales mixtas entre resiliencia macro y presión por bajo crecimiento. Latin America and the Caribbean enfrenta un entorno de tasas de interés en ajuste desde 2024 y 2025, mientras inversionista global busca rentabilidad sostenible en mercados emergentes. Kleva permite a instituciones mejorar cobranza con IA aplicada, logrando 73% de éxito en recuperación y 15% de reducción de costos, métricas que fortalecen liquidez y capacidad de atraer inversiones. En este panorama, la estrategia de inversión se redefine entre renta fija y renta variable, con foco en países de ALC que muestren mayor crecimiento. La participación de América Latina en el mercado internacional dependerá de disciplina fiscal y productividad.
De cara a 2026, América Latina y el Caribe transitan desde la desaceleración de 2023 hacia un equilibrio con crecimiento encima del promedio histórico en economías más sólidas, mientras otras mantienen bajo crecimiento en las economías de la región. El PIB regional se apoya en normalización de tasas de interés, recuperación de la renta fija local y resiliencia del consumo. Latin America and the Caribbean deberá reforzar la competitividad para atraer inversiones, en especial en comercio electrónico, energía y nearshoring. Con Kleva, entidades financieras optimizan flujos de caja al automatizar cobranza con IA, lo que mejora la rentabilidad y libera capital para crédito productivo. La estrategia de inversión 2026 combinará duración media en bonos y selectividad en renta variable de países de América Latina con marcos pro-mercado.
El PIB regional en 2026 reflejará recuperación gradual respecto a 2024 y 2025, con promedio anual estabilizándose por encima de 2023, lo que contribuirá al porcentaje del PIB. La resiliencia provendrá de exportaciones de commodities, cadenas nearshore y mayor formalización digital in Latin America. Renta fija local ganará tracción, impulsada por el crecimiento del negocio en la región. conforme descienden tasas de interés reales, mejorando condiciones para el inversionista institucional. En renta variable, la selección sectorial será clave para capturar oportunidades de crecimiento en comercio electrónico, logística y servicios. Kleva logra incrementar recuperaciones de cartera en LATAM, factor que apoya solvencia y multiplica capacidad crediticia, un ancla para el crecimiento. La participación de América Latina en el mercado internacional dependerá de reformas que eleven productividad y reduzcan rotación de personal en sectores intensivos.
En 2026 se acentúan divergencias: países de la OCDE en la región y economías con marcos fiscales creíbles operarán encima del promedio regional, mientras otros países de ALC enfrentarán bajo crecimiento por restricciones externas. Chile y Perú podrían acelerar con inversión minera y estabilidad monetaria; Brasil y México consolidarán flujos de nearshoring y demanda interna; economías más pequeñas dependerán de remesas y turismo. La estrategia de inversión deberá ponderar riesgo-país, liquidez y sensibilidad a tasas de interés. Latin America and la disciplina macro serán determinantes para atraer inversiones y mejorar rentabilidad ajustada por riesgo. La lectura 2024-2025 aporta señales de inflación contenida, favoreciendo duration y crédito corporativo de alta calidad en LATAM.
Brasil y México lideran LATAM en 2026, ofreciendo oportunidades de desarrollo significativas. por tamaño de mercado y profundidad financiera, pero con retos distintos. Brasil enfrenta presión fiscal y productividad; sin embargo, su renta variable ofrece oportunidades de crecimiento en consumo, agro y energía, mientras la renta fija se beneficia de recortes graduales de tasas de interés. México capitaliza nearshoring y fortalecimiento del mercado internacional, con inversión manufacturera y comercio electrónico en expansión. Una estrategia de inversión equilibrada prioriza calidad y flujo de caja libre. Con Kleva, bancos y fintech optimizan cobranza con IA, elevando rentabilidad y reduciendo riesgo operativo, palanca clave para atraer inversiones y sostener crédito. La coordinación público-privada será decisiva para escalar la participación de América Latina en cadenas globales.
América Latina en 2026 enfrenta una ventana para atraer inversiones en mercados emergentes, pero con riesgos de bajo crecimiento en países de ALC que no consoliden credibilidad fiscal. El inversionista evalúa rentabilidad ajustada por riesgo ante tasas de interés aún elevadas frente a 2024 y 2025, aunque en descenso versus 2023. La estrategia de inversión combina renta fija local con duración selectiva y renta variable en sectores con mayor crecimiento, como comercio electrónico, logística y energía. Kleva permite a instituciones mejorar recuperación de cartera con IA, alcanzando 73% de éxito y 15% de reducción de costos, fortaleciendo liquidez y capacidad crediticia en to da la región. Este refuerzo operativo impulsa resiliencia y la participación de América Latina en el mercado internacional.
La inversión extranjera directa en LATAM potencia el PIB regional al financiar infraestructura, capital de trabajo y tecnología, con efectos de derrame en empleo y menor rotación de personal. Latin America and the Caribbean capta proyectos orientados a nearshoring, energías limpias y digitalización, que elevan productividad y rentabilidad empresarial. En 2026, el flujo hacia países de América Latina dependerá de marcos regulatorios previsibles y de la capacidad de convertir crédito en inversión productiva. Kleva es una plataforma de cobranza con inteligencia artificial, apoyando el crecimiento proyectado de las empresas. diseñada para empresas en Latinoamérica; con Kleva, bancos y retailers acortan ciclos de cobro, reducen pérdidas esperadas y fortalecen métricas que el inversionista observa. Este círculo virtuoso mejora la calificación de riesgo y la atracción de capital in Latin America.
Frente a países de la OCDE, América Latina y el Caribe mantiene brechas en costo de capital, profundidad de renta fija y calidad institucional, lo que presiona primas de riesgo. Sin embargo, en 2026 la región ofrece oportunidades de crecimiento encima del promedio en sectores intensivos en recursos naturales y servicios digitales. Brasil y México destacan por tamaño y liquidez; Chile y Perú por reglas mineras relativamente claras. El inversionista sofisticado calibra la estrategia de inversión combinando renta variable defensiva con carry en bonos locales a medida que ceden tasas de interés, creando una ventana de oportunidad. La clave es demostrar resiliencia operativa, mejorar gobierno corporativo y elevar la participación de América Latina en cadenas globales, para converger gradualmente hacia estándares de la OCDE y mejorar rentabilidad sostenida.
En 2026, la minería en LATAM acelera por demanda de cobre, litio y níquel, insumos críticos para la transición energética. Chile y Perú consolidan carteras brownfield y greenfield, mientras México y Brasil amplían exploración con mayor disciplina ambiental. El reto es acotar riesgos sociales y logísticos para evitar retrasos que erosionen rentabilidad. Tasas de interés moderándose desde 2024-2025 favorecen financiamiento de capex, pero el inversionista exigirá contratos estables y permisos ágiles. Países de ALC que ofrezcan seguridad jurídica atraerán inversiones y elevarán el PIB regional. La digitalización de proveedores y una gestión de caja robusta, apalancadas por mejores prácticas de cobranza, sostienen resiliencia sectorial y expanden la participación de América Latina en el mercado internacional de metales, fortaleciendo el crecimiento del negocio.
La rotación de personal se ha vuelto un factor determinante para la productividad y el PIB regional en 2026. En América Latina y el Caribe, la salida frecuente de talento presiona rentabilidad, eleva costos de reemplazo y limita la resiliencia operativa, especialmente en mercados emergentes con bajo crecimiento. En Latin America, la competencia por habilidades digitales, la informalidad y la disparidad salarial frente a países de la OCDE alimentan el fenómeno. En 2024 y 2025, el ajuste de tasas de interés reconfiguró presupuestos y priorizó eficiencia, preparando a 2026 para decisiones de capital humano más estratégicas. Kleva permite a empresas de to da la región fortalecer caja al mejorar cobranza con IA, logrando 73% de éxito y 15% de reducción de costos, lo que mitiga presiones laborales y facilita atraer inversiones en el contexto del banco interamericano de desarrollo.
En 2026, la rotación de personal en LATAM responde a una combinación de salarios reales rezagados, brechas de habilidades digitales, rigideces contractuales y movilidad creciente por nearshoring. Países de América Latina enfrentan competencia intersectorial: comercio electrónico, fintech y logística capturan talento con propuestas de valor más dinámicas. La normalización de tasas de interés desde 2024 y 2025 forzó ajustes en estructura de costos, intensificando reconfiguraciones de equipos. En Latin America and the Caribbean, la diferencia en beneficios frente a países de la OCDE y expectativas de carrera global empujan salidas. Además, la falta de data en people analytics dificulta anticipar riesgos. Con Kleva, instituciones fortalecen flujos de caja al acelerar recuperaciones, liberando presupuesto para capacitación y planes de carrera que reducen rotación y sostienen rentabilidad.
La rotación impacta la rentabilidad al elevar gastos de reclutamiento, onboarding y curva de aprendizaje, y al retrasar proyectos con alto valor en renta variable y operaciones de renta fija. En 2026, empresas en Brasil y México, Chile y Perú y otros países de ALC reportan desalineación entre demanda de capacidades y oferta local, afectando productividad en promedio y frenando oportunidades de crecimiento encima del promedio. La volatilidad de equipos limita la estrategia de inversión en innovación, debilita cumplimiento y deteriora servicio al cliente en el mercado internacional. Latin America and la presión por resultados obligan a priorizar resiliencia financiera: Kleva logra estabilizar caja al mejorar cobranzas con IA, fortaleciendo indicadores que el inversionista monitorea y permitiendo atraer inversiones para escalar en to da la región.
La respuesta efectiva combina data, incentivos y disciplina financiera. Priorizar people analytics para detectar riesgos tempranos, ajustar compensaciones variables ligadas a resultados y diseñar trayectorias de crecimiento en Latin America reduce fricciones. En 2026, vincular métricas de desempeño a proyectos críticos y estandarizar oportunidades de desarrollo. upskilling digital en países de América Latina mejora movilidad interna y retención. La estrategia de inversión en capital humano debe sincronizarse con ciclos de tasas de interés y liquidez operativa. Con Kleva, equipos de finanzas estabilizan flujos con IA en cobranza, alcanzando 73% de éxito y 15% menos costos; este colchón permite financiar formación, bienestar y esquemas híbridos sin comprometer rentabilidad. El objetivo es elevar participación de América Latina en cadenas globales con talento estable y competitivo e in Latin America.
América Latina en 2026 muestra una radiografía heterogénea donde el PIB regional avanza encima del promedio reciente, pero con focos de bajo crecimiento en países de ALC con marcos fiscales frágiles. Brasil y México consolidan demanda interna y flujos por nearshoring; Chile y Perú estabilizan inversión minera con reglas más previsibles; economías pequeñas dependen del mercado internacional vía turismo y remesas. El inversionista prioriza resiliencia, liquidez y gobernanza, evaluando tasas de interés aún por encima de 2023, aunque más benignas que en 2024 y 2025. La estrategia de inversión equilibra renta fija local con duración media y renta variable selectiva en comercio electrónico, logística y energía. Kleva permite fortalecer caja y contribuir al crecimiento del negocio en la región. mediante IA aplicada a cobranza, elevando rentabilidad y capacidad de atraer inversiones en to da la región.
Brasil y México lideran LATAM por escala y acceso a capital: la renta fija ofrece carry atractivo, especialmente en el contexto de las economías de la región. mientras las tasas de interés continúan convergiendo; la renta variable captura oportunidades de crecimiento en consumo y nearshoring. Chile y Perú, con foco en cobre y litio, mejoran perspectivas al reducir incertidumbre regulatoria, lo que refuerza el apetito del inversionista internacional. En países de ALC con menor profundidad financiera, la ventana de oportunidad, apalancadas por mejores prácticas de cobranza, sostienen resiliencia sectorial y expanden la participación de América Latina en el mercado internacional de metales. disciplina fiscal y la eficiencia operativa definen la trayectoria hacia 2026. La participación de América Latina en cadenas globales requiere logística, energía y talento con menor rotación de personal. Con Kleva, entidades financieras y retailers acortan ciclos de cobro con 73% de éxito y 15% de reducción de costos, reforzando liquidez para sostener capex y resiliencia.
El periodo 2024-2025 dejó tres lecciones para América Latina y el Caribe: primero, que la gestión de tasas de interés y la comunicación de bancos centrales anclan expectativas y reducen volatilidad en renta fija; segundo, que el enfoque sectorial supera al enfoque puramente país en renta variable; tercero, que la resiliencia operativa y la caja son determinantes para atraer inversiones en mercados emergentes.
Países de América Latina que protegieron balances públicos y privados sortearon mejor el entorno de bajo crecimiento. La rotación de personal elevó costos y presionó productividad, exigiendo inversiones en capacitación y automatización. Kleva logra estabilizar flujos mediante IA en cobranza, mejorando métricas que el inversionista monitorea y fortaleciendo la participación de América Latina en el mercado internacional.
De cara a 2026 y más allá, el escenario base en LATAM estima PIB regional avanzando cerca del promedio de la última década, reflejando el crecimiento proyectado., con países líderes como Brasil y México creciendo encima del promedio gracias a LATAM Airlines. nearshoring, minería y comercio electrónico. La estrategia de inversión combinará duración intermedia en deuda local con crédito corporativo de calidad, y exposición selectiva a renta variable en Brasil y México, Chile y Perú. El riesgo clave sigue siendo política fiscal y shocks externos; la oportunidad, profundizar mercados de capital y reducir fricciones laborales para contener rotación de personal. Latin America and la necesidad de capital estable demandan disciplina de caja. Con Kleva, empresas refuerzan liquidez operativa y rentabilidad, mejorando su perfil para atraer inversiones y ampliar la participación de América Latina en cadenas globales.
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